El 11 de diciembre de 2025, la jueza federal Paula Xinis, del Distrito de Maryland, ordenó la liberación inmediata de Kilmar Abrego García, salvadoreño de 35 años residente legal en Estados Unidos desde 2019, y prohibió su re-detenimiento sin una nueva audiencia judicial. Tras la decisión, Abrego García abandonó el centro de detención de ICE en Pensilvania y se reunió con su familia en Beltsville, Maryland.
Abrego García había sido deportado el 15 de marzo de 2025 en el primer vuelo masivo que aplicó la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, reactivada por el presidente Donald Trump para agilizar expulsiones de personas consideradas vinculadas a pandillas. En ese vuelo viajaron 238 venezolanos y 23 salvadoreños, todos enviados directamente al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador.
Cooperación Trump-Bukele y el Rol del CECOT 🛡️
La deportación formó parte del acuerdo migratorio alcanzado en abril de 2025 entre Trump y Nayib Bukele, mediante el cual El Salvador puso a disposición plazas en CECOT para recibir deportados de Estados Unidos. Esta cooperación permitió, en mayo de 2025, la liberación de tres ciudadanos estadounidenses retenidos en Venezuela y la posterior entrega de más de 220 venezolanos recluidos en CECOT al gobierno de Nicolás Maduro.
Tras permanecer inicialmente en CECOT, Abrego García fue trasladado a la Granja Penitenciaria de Izalco. En julio de 2025, durante una visita del senador republicano Tom Cotton, firmó una declaración en la que indicó que no había recibido maltrato físico y que los malestares que presentaba eran condiciones de salud preexistentes.
Organizaciones de derechos humanos han cuestionado las condiciones en CECOT, mientras que el gobierno salvadoreño sostiene que el centro es parte de su estrategia de seguridad que redujo significativamente la tasa de homicidios.
Situación Actual
Con la orden judicial emitida ayer, Kilmar Abrego García queda en libertad mientras su caso continúa en el sistema migratorio estadounidense. El fallo se produce en medio del debate sobre el uso de la Ley de Enemigos Extranjeros y los acuerdos de tercer país seguro entre Estados Unidos y El Salvador.