Un incendio de enormes proporciones arrasó el miércoles varios bloques de gran altura en el complejo residencial Wang Fuk Court, en el distrito de Tai Po, Hong Kong, dejando al menos 13 personas muertas y más de una docena de heridas. El fuego se originó en el andamiaje de bambú instalado en varios edificios y, alimentado por fuertes vientos, se propagó rápidamente por las torres del complejo.
Testigos describieron escenas dramáticas, con crujidos provenientes del bambú en combustión y densas columnas de humo elevándose sobre los edificios. Algunos residentes temían que hubiera personas atrapadas en los apartamentos, algo que medios locales también reportaron durante las primeras horas del siniestro.
Las autoridades declararon una alerta de “cinco alarmas”, el nivel más alto, mientras los bomberos enfrentaban enormes dificultades para ingresar a las estructuras en llamas. Entre las víctimas se encuentra un bombero de 37 años que sufrió quemaduras graves y falleció tras ser trasladado al hospital.
El gobierno habilitó refugios temporales y una línea telefónica de emergencia para los residentes evacuados, además de cerrar tramos de una autopista cercana. La policía también comenzó a evacuar edificios en un complejo cercano como medida preventiva.
Aunque Hong Kong ha reforzado sus medidas de seguridad contra incendios en las últimas décadas, la Asociación para los Derechos de las Víctimas de Accidentes Industriales expresó preocupación por la frecuencia de incidentes relacionados con andamios, tras varios casos reportados este año. Las causas del incendio aún están bajo investigación.